1. Instala desde Google Play
Abre WalkBlock en el teléfono que necesita protección. Hablad de qué se bloqueará y qué seguirá disponible.
2. Concede los permisos Android
Completa las comprobaciones de reconocimiento de actividad, acceso de uso, superposición y notificaciones. Las pantallas varían según el fabricante.
3. Crea el PIN parental
Elige un PIN que tu hijo no conozca y guárdalo de forma segura. Protege los ajustes importantes. Si lo olvidas, puede hacer falta un proceso de recuperación.
4. Elige las aplicaciones
Limita juegos, vídeos y redes sociales. Mantén disponibles las llamadas, mapas, transporte, pagos y herramientas de accesibilidad necesarias.
5. Configura los horarios
Adapta la protección a los trayectos escolares y a la rutina. Prueba los periodos activos e inactivos.
6. Prueba movimiento y parada
En un lugar seguro, camina y abre una aplicación seleccionada. Comprueba la pantalla de protección y el acceso al detenerte. Repite con el teléfono en el bolsillo o bolso habitual.
7. Revisa y ajusta
Los informes locales ayudan a detectar aplicaciones omitidas, falsos positivos y horarios inadecuados. Puedes borrar informes innecesarios desde la aplicación. WalkBlock es una ayuda adicional, no una garantía de atención o supervisión.